jue 5a. Ordinario año impar (Id=136)
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Antífona de Entrada

Piedad de mí, Señor, que a ti estoy llamando todo el día, porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Serán los dos una sola cosa

Lectura del libro el Génesis
2, 18-25

El Señor Dios se dijo:
"No es bueno que el hombre esté solo; voy a proporcionarle una ayuda adecuada".
Entonces el Señor Dios formó de la tierra toda clase de animales del campo y aves del cielo, y se los presentó al hombre para ver cómo los iba a llamar, porque todos los seres vivos llevarían el nombre que él les diera. Y el hombre fue poniendo nombre a todos los ganados, a todas las aves del cielo y a todas las bestias salvajes, pero no encontró una ayuda adecuada para sí.
Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía le sacó una costilla y llenó el hueco con carne. Después, de la costilla que había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. Entonces éste exclamó:
"Ahora sí; ésta es hueso de mis huesos y carne de mi carne; por eso se llamará Mujer, porque ha sido sacada del varón".
Por esta razón deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos se hacen uno solo.
Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza el uno del otro.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 127, 1-2.3.4-5

Dichoso el que respeta al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum.

Dichoso el que respeta al Señor y sigue sus caminos. Comerás del trabajo de tus manos, serás afortunado y feliz.
Dichoso el que respeta al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum.

Tu esposa será como una vid fecunda dentro de tu casa; tus hijos, como brotes de olivo en torno a tu mesa.
Dichoso el que respeta al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum.

Así será bendecido el hombre que respeta al Señor: Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida.
Dichoso el que respeta al Señor.
Beáti omnes qui timent Dóminum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Acepten dócilmente la Palabra que ha sido sembrada en ustedes, y es capaz de salvarlos.
In mansuetúdine suscípite ínsitum verbum, quod potest salváre ánimas vestras.

Aleluya.

Evangelio

Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
7, 24-30

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro y Sidón. Entró en una casa y no quería que nadie lo supiera, pero no logró pasar inadvertido. Una mujer, cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él, e inmediatamente vino y se postró a sus pies. La mujer era pagana y siria de origen. Le suplicaba que expulsara de su hija al demonio.
Jesús le dijo:
"Deja que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perros".
Ella le respondió:
"Es cierto, Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños".
Entonces Jesús le contestó:
"Vete, por lo que has dicho, el demonio ha salido de tu hija".
Al llegar a su casa, encontró a la niña acostada en la cama; el demonio ya había salido de ella.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Esta ofrenda, Señor, nos atraiga siempre tu bendición salvadora, para que se cumpla por tu poder lo que celebramos en estos misterios.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Proclamación del misterio de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de tu Hijo, con fe viva proclamamos su resurrección y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

¡Qué bondad tan grande, Señor, reservas para tus fieles!

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Saciados con el pan del cielo, te pedimos, Señor, que el amor con que nos alimentas fortalezca nuestros corazones y nos mueva a servirte en nuestros hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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